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August 18
Atendiendo a la petición de nuestra Merche, La Plumífera os presenta (tachán) una moralizante (y algo gore) historia clásica tuneada por los hermanos Grimm. Ya me diréis.
La Cenicienta
Los hermanos Grimm
Érase una mujer, casada con un hombre muy rico, que enfermó, y, presintiendo su próximo fin, llamó a su única hijita y le dijo: “Hija mía, sigue siendo siempre buena y piadosa, y el buen Dios no te abandonará. Yo velaré por ti desde el cielo, y me tendrás siempre a tu lado.” Y, cerrando los ojos, murió. La muchachita iba todos los días a la tumba de su madre a llorar, y siguió siendo buena y piadosa. Al llegar el invierno, la nieve cubrió de un blanco manto la sepultura, y cuando el sol de primavera la hubo derretido, el padre de la niña contrajo nuevo matrimonio.
La segunda mujer llevó a casa dos hijas, de rostro bello y blanca tez, pero negras y malvadas de corazón. Vinieron entonces días muy duros para la pobrecita huérfana. “¿Esta estúpida tiene que estar en la sala con nosotras?” decían las recién llegadas. “Si quiere comer pan, que se lo gane. ¡Fuera, a la cocina!” Le quitaron sus hermosos vestidos,le pusieron una blusa vieja y le dieron un par de zuecos para calzado: “¡Mira la orgullosa princesa, qué compuesta!” Y, burlándose de ella, la llevaron a la cocina. Allí tenía que pasar el día entero ocupada en duros trabajos. Se levantaba de madrugada, iba por agua, encendía el fuego, preparaba la comida, lavaba la ropa. Y, por añadidura, sus hermanastras la sometían a todas las mortificaciones imaginables; se burlaban de ella, le esparcían, entre la ceniza, los guisantes y las lentejas, para que tuviera que pasarse horas recogiéndolas. A la noche, rendida como estaba de tanto trabajar, en vez de acostarse en una cama tenía que hacerlo en las cenizas del hogar. Y como por este motivo iba siempre polvorienta y sucia, la llamaban Cenicienta.
Un día en que el padre se disponía a ir a la feria, preguntó a sus dos hijastras qué deseaban que les trajese. “Hermosos vestidos,” respondió una de ellas. “Perlas y piedras preciosas,” dijo la otra. “¿Y tú, Cenicienta,” preguntó, “qué quieres?” - “Padre, corta la primera ramita que toque el sombrero, cuando regreses, y traemela.” Compró el hombre para sus hijastras magníficos vestidos, perlas y piedras preciosas; de vuelta, al atravesar un bosquecillo, un brote de avellano le hizo caer el sombrero, y él lo cortó y se lo llevó consigo. Llegado a casa, dio a sus hijastras lo que habían pedido, y a Cenicienta, el brote de avellano. La muchacha le dio las gracias, y se fue con la rama a la tumba de su madre, allí la plantó, regándola con sus lágrimas, y el brote creció, convirtiéndose en un hermoso árbol. Cenicienta iba allí tres veces al día, a llorar y rezar, y siempre encontraba un pajarillo blanco posado en una rama; un pajarillo que, cuando la niña le pedía algo, se lo echaba desde arriba.
Sucedió que el Rey organizó unas fiestas, que debían durar tres días, y a las que fueron invitadas todas las doncellas bonitas del país, para que el príncipe heredero eligiese entre ellas una esposa. Al enterarse las dos hermanastras que también ellas figuraban en la lista, se pusieron muy contentas. Llamaron a Cenicienta, y le dijeron: “Péinanos, cepíllanos bien los zapatos y abróchanos las hebillas; vamos a la fiesta de palacio.” Cenicienta obedeció, aunque llorando, pues también ella hubiera querido ir al baile, y, así, rogó a su madrastra que se lo permitiese. “¿Tú, la Cenicienta, cubierta de polvo y porquería, pretendes ir a la fiesta? No tienes vestido ni zapatos, ¿y quieres bailar?” Pero al insistir la muchacha en sus súplicas, la mujer le dijo, finalmente: “Te he echado un plato de lentejas en la ceniza, si las recoges en dos horas, te dejaré ir.” La muchachita, saliendo por la puerta trasera, se fue al jardín y exclamó: “¡Palomitas mansas, tortolillas y avecillas todas del cielo, vengan a ayudarme a recoger lentejas!:
Las buenas, en el pucherito; las malas, en el buchecito.”
Y acudieron a la ventana de la cocina dos palomitas blancas, luego las tortolillas y, finalmente, comparecieron, bulliciosas y presurosas, todas las avecillas del cielo y se posaron en la ceniza. Y las palomitas, bajando las cabecitas, empezaron: pic, pic, pic, pic; y luego todas las demás las imitaron: pic, pic, pic, pic, y en un santiamén todos los granos buenos estuvieron en la fuente. No había transcurrido ni una hora cuando, terminado el trabajo, echaron a volar y desaparecieron. La muchacha llevó la fuente a su madrastra, contenta porque creía que la permitirían ir a la fiesta, pero la vieja le dijo: “No, Cenicienta, no tienes vestidos y no puedes bailar. Todos se burlarían de ti.” Y como la pobre rompiera a llorar: “Si en una hora eres capaz de limpiar dos fuentes llenas de lentejas que echaré en la ceniza, te permitiré que vayas.” Y pensaba: “Jamás podrá hacerlo.” Pero cuando las lentejas estuvieron en la ceniza, la doncella salió al jardín por la puerta trasera y gritó: “¡Palomitas mansas, tortolillas y avecillas todas del cielo, vengan a ayudarme a limpiar lentejas!:
Las buenas, en el pucherito; las malas, en el buchecito.”
Y enseguida acudieron a la ventana de la cocina dos palomitas blancas y luego las tortolillas, y, finalmente, comparecieron, bulliciosas y presurosas, todas las avecillas del cielo y se posaron en la ceniza. Y las palomitas, bajando las cabecitas, empezaron: pic, pic, pic, pic; y luego todas las demás las imitaron: pic, pic, pic, pic, echando todos los granos buenos en las fuentes. No había transcurrido aún media hora cuando, terminada ya su tarea, emprendieron todas el vuelo. La muchacha llevó las fuentes a su madrastra, pensando que aquella vez le permitiría ir a la fiesta. Pero la mujer le dijo: “Todo es inútil; no vendrás, pues no tienes vestidos ni sabes bailar. Serías nuestra vergüenza.” Y, volviéndole la espalda, partió apresuradamente con sus dos orgullosas hijas.
No habiendo ya nadie en casa, Cenicienta se encaminó a la tumba de su madre, bajo el avellano, y suplicó:
“¡Arbolito, sacude tus ramas frondosas, y échame oro y plata y más cosas!”
Y he aquí que el pájaro le echó un vestido bordado en plata y oro, y unas zapatillas con adornos de seda y plata. Se vistió a toda prisa y corrió a palacio, donde su madrastra y hermanastras no la reconocieron, y, al verla tan ricamente ataviada, la tomaron por una princesa extranjera. Ni por un momento se les ocurrió pensar en Cenicienta, a quien creían en su cocina, sucia y buscando lentejas en la ceniza. El príncipe salió a recibirla, y tomándola de la mano, bailó con ella. Y es el caso que no quiso bailar con ninguna otra ni la soltó de la mano, y cada vez que se acercaba otra muchacha a invitarlo, se negaba diciendo: “Ésta es mi pareja.”
Al anochecer, Cenicienta quiso volver a su casa, y el príncipe le dijo: “Te acompañaré,” deseoso de saber de dónde era la bella muchacha. Pero ella se le escapó, y se encaramó de un salto al palomar. El príncipe aguardó a que llegase su padre, y le dijo que la doncella forastera se había escondido en el palomar. Entonces pensó el viejo: ¿Será la Cenicienta? Y, pidiendo que le trajesen un hacha y un pico, se puso a derribar el palomar. Pero en su interior no había nadie. Y cuando todos llegaron a casa, encontraron a Cenicienta entre la ceniza, cubierta con sus sucias ropas, mientras un candil de aceite ardía en la chimenea; pues la muchacha se había dado buena maña en saltar por detrás del palomar y correr hasta el avellano; allí se quitó sus hermosos vestidos, y los depositó sobre la tumba, donde el pajarillo se encargó de recogerlos. Y enseguida se volvió a la cocina, vestida con su sucia batita.
Al día siguiente, a la hora de volver a empezar la fiesta, cuando los padres y las hermanastras se hubieron marchado, la muchacha se dirigió al avellano y le dijo:
“¡Arbolito, sacude tus ramas frondosas, y échame oro y plata y, más cosas!”
El pajarillo le envió un vestido mucho más espléndido aún que el de la víspera; y al presentarse ella en palacio tan magníficamente ataviada, todos los presentes se pasmaron ante su belleza. El hijo del Rey, que la había estado aguardando, la tomó nmediatamente de la mano y sólo bailó con ella. A las demás que fueron a solicitarlo, les respondía: “Ésta es mi pareja.” Al anochecer, cuando la muchacha quiso retirarse, el príncipe la siguió, para ver a qué casa se dirigía; pero ella desapareció de un brinco en el jardín de detrás de la suya. Crecía en él un grande y hermoso peral, del que colgaban peras magníficas. Se subió ella a la copa con la ligereza de una ardilla, saltando entre las ramas, y el príncipe la perdió de vista. El joven aguardó la llegada del padre, y le dijo: “La joven forastera se me ha escapado; creo que se subió al peral.” Pensó el padre: ¿Será la Cenicienta? Y, tomando un hacha, derribó el árbol, pero nadie apareció en la copa. Y cuando entraron en la cocina, allí estaba Cenicienta entre las cenizas, como tenía por costumbre, pues había saltado al suelo por el lado opuesto del árbol, y, después de devolver los hermosos vestidos al pájaro del avellano, volvió a ponerse su batita gris.
El tercer día, en cuanto se hubieron marchado los demás, volvió Cenicienta a la tumba de su madre y suplicó al arbolillo:
“¡Arbolito, sacude tus ramas frondosas, y échame oro y plata y más cosas!”
Y el pájaro le echó un vestido soberbio y brillante como jamás se viera otro en el mundo, con unos zapatitos de oro puro. Cuando se presentó a la fiesta, todos los concurrentes se quedaron boquiabiertos de admiración. El hijo del Rey bailó exclusivamente con ella, y a todas las que iban a solicitarlo les respondía: “Ésta es mi pareja.”
Al anochecer se despidió Cenicienta. El hijo del Rey quiso acompañarla; pero ella se escapó con tanta rapidez, que su admirador no pudo darle alcance. Pero esta vez recurrió a una trampa: mandó embadurnar con pez las escaleras de palacio, por lo cual, al saltar la muchacha los peldaños, se le quedó la zapatilla izquierda adherida a uno de ellos. Recogió el príncipe la zapatilla, y observó que era diminuta, graciosa, y toda ella de oro. A la mañana siguiente presentóse en casa del hombre y le dijo: “Mi esposa será aquella cuyo pie se ajuste a este zapato.” Las dos hermanastras se alegraron, pues ambas tenían los pies muy lindos. La mayor fue a su cuarto para probarse la zapatilla, acompañada de su madre. Pero no había modo de introducir el dedo gordo; y al ver que la zapatilla era demasiado pequeña, la madre, alargándole un cuchillo, le dijo: “¡Córtate el dedo! Cuando seas reina, no tendrás necesidad de andar a pie.” Lo hizo así la muchacha; forzó el pie en el zapato y, reprimiendo el dolor, se presentó al príncipe. Él la hizo montar en su caballo y se marchó con ella. Pero hubieron de pasar por delante de la tumba, y dos palomitas que estaban posadas en el avellano gritaron:
“Ruke di guk, ruke di guk; sangre hay en el zapato. El zapato no le va, La novia verdadera en casa está.”
Miró el príncipe el pie y vio que de él fluía sangre. Hizo dar media vuelta al caballo y devolvió la muchacha a su madre, diciendo que no era aquella la que buscaba, y que la otra hermana tenía que probarse el zapato. Subió ésta a su habitación y, aunque los dedos le entraron holgadamente, en cambio no había manera de meter el talón. Le dijo la madre, alargándole un cuchillo: “Córtate un pedazo del talón. Cuando seas reina no tendrás necesidad de andar a pie.” Cortóse la muchacha un trozo del talón, metió a la fuerza el pie en el zapato y, reprimiendo el dolor, se presentó al hijo del Rey. Montó éste en su caballo y se marchó con ella. Pero al pasar por delante del avellano, las dos palomitas posadas en una de sus ramas gritaron:
“Ruke di guk, ruke di guk; sangre hay en el zapato. El zapato no le va, La novia verdadera en casa está.”
Miró el príncipe el pie de la muchacha y vio que la sangre manaba del zapato y había enrojecido la blanca media. Volvió grupas y llevó a su casa a la falsa novia. “Tampoco es ésta la verdadera,” dijo. “¿No tienen otra hija?” - “No,” respondió el hombre. Sólo de mi esposa difunta queda una Cenicienta pringosa; pero es imposible que sea la novia.” Mandó el príncipe que la llamasen; pero la madrastra replicó: “¡Oh, no! ¡Va demasiado sucia! No me atrevo a presentarla.” Pero como el hijo del Rey insistiera, no hubo más remedio que llamar a Cenicienta. Lavóse ella primero las manos y la cara y, entrando en la habitación, saludó al príncipe con una reverencia, y él tendió el zapato de oro. Se sentó la muchacha en un escalón, se quitó el pesado zueco y se calzó la chinela: le venía como pintada. Y cuando, al levantarse, el príncipe le miró el rostro, reconoció en el acto a la hermosa doncella que había bailado con él, y exclamó: “¡Ésta sí que es mi verdadera novia!” La madrastra y sus dos hijas palidecieron de rabia; pero el príncipe ayudó a Cenicienta a montar a caballo y marchó con ella. Y al pasar por delante del avellano, gritaron las dos palomitas blancas:
“Ruke di guk, ruke di guk; no tiene sangre el zapato. Y pequeño no le está; Es la novia verdadera con la que va.”
Y, dicho esto, bajaron volando las dos palomitas y se posaron una en cada hombro de Cenicienta.
Al llegar el día de la boda, se presentaron las traidoras hermanas, muy zalameras, deseosas de congraciarse con Cenicienta y participar de su dicha. Pero al encaminarse el cortejo a la iglesia, yendo la mayor a la derecha de la novia y la menor a su izquierda, las palomas, de sendos picotazos, les sacaron un ojo a cada una. Luego, al salir, yendo la mayor a la izquierda y la menor a la derecha, las mismas aves les sacaron el otro ojo. Y de este modo quedaron castigadas por su maldad, condenadas a la ceguera para todos los días de su vida.
FINIS
August 17
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La sandalia de Nitocris
Anónimo egipcio
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En un pequeño pueblo del Bajo Egipto vivía una joven de veinte años cuya belleza se asimilaba a la de una diosa. Su nombre era Nitocris.
Le gustaba ayudar a su padre que trabajaba como escriba de rebaños, contando cabezas de ganado y evitando las discusiones entre los ganaderos. Nitocris sabía leer, escribir y contar, y cuando su padre se jubilara, lo sustituiría.
Todos los chicos del pueblo y de los alrededores deseaban casarse con Nitocris, pero ella sólo compartiría su vida con un hombre al que amara con todo el corazón. Los jóvenes seguían insistiendo pero ella los rechazaba tajantemente. Su padre se extrañaba, incluso le proponía casamiento con el apuesto hijo del alcalde, pero ella no podía soportarlo.
Sus padres sólo deseaban la felicidad de la hermosa joven:
-Nitocris, solamente tú puedes elegir al hombre al que amarás como esposo.
La tarde estaba soleada y Nitocris salió a darse un baño al canal pensando que a esa hora nadie la molestaría. Se quitó las sandalias, se desvistió y se metió poco a poco en el agua que gozaba de una temperatura deliciosa. Estuvo nadando durante mucho tiempo.
Por allí cerca, los chicos cazaban o jugaban a la pelota. Cuando la joven volvió hacia la orilla, un chico le hizo señas con la mano ofreciéndole su ayuda para salir del agua. Se trataba del hijo del alcalde, que muy orgulloso, armado con un arco y unas flechas, le regalaba una liebre que había cazado.
-No quiero tus regalos. ¡Aléjate de mí! - dijo Nitocris.
-¡Ni hablar! Deseo hablarte. Sabes que yo seré tu marido -contestó el joven.
-¡Jamás! ¡Nunca me casaré contigo!
Nitocris iba en busca de sus sandalias, cuando escuchó el ruido de un aleteo. Un halcón bajó hacia el suelo a gran velocidad cogiendo una de sus sandalias con sus garras, y de nuevo subió al cielo.
Cuando el hijo del alcalde tensó su arco apuntando hacia el halcón, Nitocris gritó:
-¡No tires! El halcón es el animal sagrado del dios Horus, el protector del faraón. Nadie puede matarlo.
El joven se fue muy avergonzado por su acción.
Un poco más tarde se celebraba el consejo de ministros presidido por el faraón en el jardín del palacio. El rey continuaba soltero y esta situación no debía alargarse más. La Regla exigía que reinara junto a él una gran esposa real, pero ninguna le interesaba.
Estaba pensativo y no prestaba atención al ministro, cuando de repente el halcón se abalanzó hacia el rey y dejó caer algo en sus rodillas. Se trataba de una sandalia, la más bonita que jamás había visto. Rápidamente hizo llamar al jefe de guardia, y se dirigió a él enérgicamente:
-Envíe a sus hombres a todas las ciudades y pueblos y ordene que todas las muchachas se prueben la sandalia. ¡Encuentren a su dueña!
El hijo del alcalde iba hacia la casa de Nitocris, cuando vio a dos guardias cumpliendo el encargo del faraón. No dudó en preguntar qué ocurría, a lo que le respondieron amablemente. Sólo les quedaba visitar la última casa del pueblo que se encontraba al final de la calle. El chico, al reconocer la sandalia de Nitocris, trató de evitar que la encontraran. Pero en ese momento la muchacha salió de su casa portando un ramo de flores de loto. El guardia, al verla, quedó impresionado por su belleza, y al probarle la sandalia comprobó que era suya.
Nitocris atravesó los inmensos jardines de tamariscos, sicomoros y palmeras, llegando a una enorme sala del palacio. El suelo estaba decorado con azulejos en forma de lotos y en las paredes se representaban preciosas pinturas con escenas de caza. Allí, en su trono, estaba sentado el faraón de Egipto.
La joven se arrodilló ante el faraón como muestra de admiración y respeto. El rey, portando sus insignias reales, la tomó de la mano y la ayudó a levantarse. Admirado por su belleza, el faraón le calzó la sandalia que le había hecho llegar el halcón. Nitocris era la esposa elegida por los dioses, y ella se había enamorado del faraón.
-Reinarás en Egipto junto a mí como Gran Esposa Real. Mandaré construir para ti una pirámide que inmortalizará nuestro amor y hará brillar tu nombre para siempre.
FIN

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Si lo leéis atentamente, ¿no os recuerda un poco a la cenicienta en versión Egipcia?
Aquí os dejo este cuento, a mi me ha encantado.
Merce. August 16 TEST PARA VALORAR EL COCIENTE DE CONOCIMIENTO DE LA BASE (CCB) DE CADA MIEMBRO DE LA SUSODICHA.
TIEMPO ESTIMADO PARA RESOLVERLO "Nos faltó paciencia para comprobarlo".
AUTORES/AS: DOS MIEMBROS (O MIEMBRAS, O MIEMBRO Y MIEMBRA) DE LA BASE, YA CANSADOS (O CANSADAS) DE LAS ÑOÑERÍAS (O ÑOÑERÍOS) DE LOS TESTS ESOS QUE TE MANDAN EN LOS FWD.
PREGUNTAS DE CONCENTRACIÓN Y MEMORIA:
- ¿Recuerdas cómo llegaste aquí?
- ¿Recuerdas cuál fue el primer blog de la gente de la Base que visitaste?
- ¿Cuál es tu entrada favorita de cada uno de los foros de los miembros que componen la Base?
- ¿Y tu entrada favorita de la Base?
- ¿Sabes quién es el autor/a?
- En general (y sé sincero/a) ¿Sabrías indicar, sin ver la firma, quién ha escrito cada entrada de la Base?
- Un positivo para quien se sepa todos los nombres de pila de los miembros de la Base (incluido el suyo propio).
PREGUNTAS DE PENSAMIENTO LÓGICO- DEDUCTIVO:
- ¿Qué ocurriría si cambiáramos el nivel DEFCON? ¿Y si nos comiéramos al pingüino?
- Coordenadas exactas del agujero negro que se tragó a Starblanck (pa no ir).
- Indica tres utilidades de este blog y describe, con todo lujo de detalles, cómo se convulsionaría el universo si lo elimináramos.
- ¿Qué conjuro esquimal tenemos que aplicar a Anto, Angus y Freddy para que despierten?
PREGUNTAS DE COMPRENSIÓN LECTORA (no vale mirar la chuleta):
- ¿Quiénes fueron los autores del relato que fue a concurso?
- ¿En qué ciudad se ambientó?
- ¿De quién fue la idea de presentarlo?
- ¿Quiénes son, entre los presentes, los (chalados) aficionados a escribir?
- ¿Quién es el autor/a de esta frase (u otra parecida) "Pericles inició un prolongado periplo por el Helesponto"?
PREGUNTAS SOBRE HÁBITOS, USOS Y COSTUMBRES:
- Drinkin' Moment: Cinco bebidas favoritas no alcohólicas ¿Y bebida favorita? (alcohólica o no).
- Aproximadamente ¿Cuántas horas semanales dedicas a Internet?
- ¿Cuándo fue la última vez que "abriste" con llaves?
MOMENTO RECRIMINATIVO SEMIDIRECTO:
- ¿Qué tipo de mujer u hombre te gustaría que fuera tu próximo vecino en la Base?
- ¿Cuándo te decidirás a traer un miembro nuevo a la Base?
EDUCACIÓN EN VALORES- ECOLOGÍA:
- ¿Qué tipo de animal/especimen te gustaría ver por aquí?
- ¿Tienes problemas domésticos con tu caracol?
- E importante ¿Te agradan los peces gupi?
HABILIDADES SOCIALES (no nos toques las vanidades):
- Elige un adjetivo para cada uno de los miembros de la Base.
- Ahora establece una relación coherente entre los adjetivos que has elegido y los títulos "nobiliarios" que tenemos cada uno de los miembros de la Base.
INTELIGENCIA VISO-INTER- ESPACIAL:
- En un "espacio" afín se esconden tres culos femeninos. ¿Quién es la propietaria de cada culo? ¿Cómo lo sabes? ¿En qué espacio aparecen?
CAPACIDAD DE ELECCIÓN/ CREATIVIDAD:
- Diseña una contraseña tan chunga como la que tenemos.
- Elabora una última pregunta para cada miembro de la Base y responde a las que vayan haciendo los otros miembros para ti.
A MODO DE COLOFÓN FINAL:
- ¿Quiénes crees que son las dos personas que han elaborado este test? Recuerda que las personas que lo elaboraron se reservan el derecho a mentir para complicaros un poquito la tarea. Sólo dirán la verdad una vez que TODOS los miembros de la Base hayan contestado al cuestionario o, en su defecto, cuando sea evidente que nadie más va a responderlo.
PROMETEMOS CALCULAR EL CCB DE CADA UNO COMO NUESTRA DIAMANTINA INTELIGENCIA NOS DÉ A ENTENDER Y COLGAR EL RESULTADO EN CUANTO TODOS HAYÁIS CONTESTADO A TODAS LAS PREGUNTAS (QUÉ MIEDITO DA).
ESTÁ PERMITIDO SALTARSE PREGUNTAS, PERO ESO SÓLO SERVIRÁ PARA BAJAR VUESTRO CCB.
Sentada en la terraza de la cabaña de madera 30b la Bruja 24 intentaba callar al ratón parlante que se agarraba con fuerza a su sombrero.
Shhh calla! Es hora de dormir!.
Y seguía a lo suyo. Yo estaba fascinada con aquel bichito tan mono que me guiñaba el ojo y que me pedía con gestos que le diera un poco del queso de edu. Revoloteava aquí y allá con unos y con otros hasta que alguien no pudo resistirse más a sus encantos y le dio un cachito de queso y un caliche de licor de orujo.
¿Pero que haceis?.- Gritaron Pili y la Bruja24 ¿le habéis dado de comer después de las doce?.
El animal comenzó a crecer y a crecer, su frente se hizo amplia, su nariz puntiaguda pero humana. Sus patitas se transformaron en hermosas manos dispuestas a darte un vigoroso masaje de chocolate en una bañera, su rabo ¡ay su rabo!, le creció un hermoso bello en el pecho y se convirtió en un fornido hombre muy muy muy atractivo .
¿Ya he dicho que el Ratón está todavía más bueno de lo que sale en las fotos?.
-¡Has despertado al Principe Verde!.- Volvieron a gritar por la mesa.
Aquel principe sólo tenía un día y medio para habitar en su forma humana, así que se lanzó a por sus presas: ¡5 vírgenes en una cabaña en Villaviciosa!. Y nos dijo:
-“He tenido un sueño y os lo voy a contar”
y empezó a soltar unas cochinadas estupendas, una tras otra siendo un verdadero placer verlas salir por su boca. ¡Hasta una mosca cuenta que se ligó en un orgasmo el tío!.
Ante aquella falta de pudor Edu, el único hombre del grupo, envalentonado porque allí se encontraba también la Virgen que él amaba, blandió su espada y la alzó contra el Príncipe Verde sin embargo las brujas del ártico que estaba presentes y calientes no estaban dispuestas a dejar pasar esa oportunidad, fueron más rápidas y con un rallo fulminante convirtieron a Eduardo en un precioso buho que no pudo sujetar la espada con sus preciosas alitas. Todas estuvimos de acuerdo.
Entonces una tras otra comenzaron a quitarse la ropa, pequeños vestiditos que dejaban caer a los pies del príncipe verde, que observaba los streepteases que se sucedían, unos delicados, otros feroces...Y el príncipe no podía más, se tenía que ir a una cena familiar ¿o no?, ya ni siquiera lo recordaba, y obnubilado cómo estaba olvidó lo que dijo que tenía que hacer y se puso a correr detrás de una y de otra alrededor de todo el camping. Alertados los vecinos al escuchar nuestras vocecitas gritar “¡no!, ¡no!” u otras “¡sí!, ¡Sí!”, decidieron salir y se unieron al grupo.
Penetración patas parriba, patas pabajo, placer puro, poesía perpetrada por principes penelargos, ¡pollas primitivas peleando por poseernos!
(momentos antes de quitarse la ropa) (rostros de satisfacción y agotamiento tras el suceso)
Y en algún momento el buho se hartó hasta el límite de ser animal y se lanzó con el grupo a por la virgen que él deseaba, y cuenta la leyenda que tuvo que ganar España otra Eurocopa para que salieran de la alcoba.

August 11
TRIVIAL INVERSO
El objetivo del trivial inverso es conseguir que tu contrincante tenga también opciones de ganar. Para ello podrás recurrir a cualquier tipo de ayuda en forma de pistas que puedas imaginar con el fin de ayudar al que tiene que responder a las preguntas. Pongamos un ejemplo:
PREGUNTA CATEGORÍA MARRÓN: ¿Qué expresión hebrea se traduce como así sea?
PISTA DE DIFICULTAD ALTA
-Se escribe como una forma del verbo amar.
PISTA DE DIFICULTAD MEDIA
- (simulación de gritos y gestos de extasis de la Iglesia evangélica: “Vamos hermanos gritad conmigo: “_________”: “_________YAHVHE”, “_______HERMANO”.)
PISTA SUPERPISTA:
-Lo que dices después de rezar.
Esta variante hace el juego más corto y requiere de la cooperación de todos los participantes. Gana el equipo que tras completar los quesitos llegue al centro y responda cuatro preguntas de una tarjeta sin pistas. En general el trivial inverso trabaja mejor el ingenio, la deducción, y la creatividad de los equipos para lanzar pistas ingeniosas.
Me encantó, interpreté que un grupo de gente que cambia un juego de competición por uno de cooperación era una prueba más de que son todos muy buena gente.
¡Alicórcholis para todos!
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